Ora la Palabra de Dios ~ No tengas miedo, Tu oración ha sido contestada ~ #3

MujerqueoraHe estado viendo una serie de televisión en donde algunos de los protagonistas son sordos. Hay momentos en que nadie habla y todo está diciéndose en lenguaje de señas.

Imagínate la televisión en silencio. Nadie habla, hay un silencio total. Si no tuviéramos las letritas que nos dicen de que están hablando nos quedaríamos en las mismas.

Me he detenido a pensar que a veces el silencio puede hacernos pensar que nadie nos está esuchando. Sin embargo las señales tiene un gran poder para comunicar un mensaje.

En ocasiones, he batallado con el temor a no ser escuchada. El temor a que mis oraciones no estén llegando a los oídos de Dios. Este es un tiempo de inseguridad, decepción y a veces frustración. En esos momentos, Dios ha tenido que recordarme que El no es sordo. Aún, si parece que está en silencio, Dios sigue hablando por su Palabra escrita, la Biblia. Allí tu tienes las señales de su voz que te dice “Te estoy escuchando”.

Daría mucho por saber en donde te encuentras hoy al hablar de este tema. Creo que si eres como yo, tienes momentos como los que te comparto. Tiempos de duda y desesperación. Quizá, tiempos de incertidumbre y a veces tu fe desfallece. Es más, estás perdiendo tu fe en la oración. Sé lo que es vivir en este sitio. Te hablo como una hermana que sabe por lo que estás pasando.

Algo que nunca vas a ver en mí es duplicidad. Dios siempre ha insistido en que sea auténtica. No voy a enseñar o compartir contigo algo que no he vivido. Todo lo que leas o me escuches decir son experiencias personales de una mujer que busca más de Dios. En mi necesidad por El, es allí en donde lo he encontrado para levantarme y animarme en los momentos más díficiles de mi vida.

En Lucas capítulo 1 encontramos el relato de Zacarías y su esposa Elizabeth. Zacarías era un sacerdote a quien se le había otorgado el privilegio de orar frente al altar de incienso. Esto sólo ocurría una vez al año y era una oportunidad que no llegaba sino quizá solamente una vez en la vida. El tiempo de presentar la oración en el altar de incienso había llegado para Zacarías. Un gran momento en su vida.

El relato nos deja ver algunas cosas que nos indican ciertos aspectos de lo que estaba sucediendo en ese evento. Te invito a leer unos versículos del pasaje:

En tiempos de Herodes, rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacarías, miembro del grupo de Abías. Su esposa Elisabet también era descendiente de Aarón. Ambos eran rectos e intachables delante de Dios; obedecían todos los mandamientos y preceptos del Señor. Pero no tenían hijos, porque Elisabet era estéril; y los dos eran de edad avanzada. Un día en que Zacarías, por haber llegado el turno de su grupo, oficiaba como sacerdote delante de Dios, le tocó en suerte, según la costumbre del sacerdocio, entrar en el santuario del Señor para quemar incienso. 10 Cuando llegó la hora de ofrecer el incienso, la multitud reunida afuera estaba orando. 11 En esto un ángel del Señor se le apareció a Zacarías a la derecha del altar del incienso. 12 Al verlo, Zacarías se asustó, y el temor se apoderó de él. 13 El ángel le dijo: —No tengas miedo, Zacarías, pues ha sido escuchada tu oración. Tu esposa Elisabet te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. (Lucas 1:5-13).

Algo con lo que tú y yo nos podemos identificar con las personas de esta historia está en el verso 7. Eizabeth y Zacarías tenían una carencia, es decir, les faltaba algo. La Biblia nos dice que no tenían hijos. Algo verdaderamente triste para muchas mujeres y hombres que se pueden identificar con esta pareja. Déjame decirte que Dios tiene muy presente tu dolor y está actuando en tu favor. Quizá, tu carencia no sean hijos pero tienes otra carencia en tu vida. Me pregunto si la puedes identificar en estos momentos. Si eres como yo, te viene enseguida a la mente porque la tienes muy presente. Mi carencia es: _______________(llena el espacio).

La Biblia dice que Zacarías y Elizabeth era una pareja intachable, devota a Dios, sin embargo tenían una carencia. Esto me ha hecho pensar en que nuestras carencias no se deben al rango de relación con Dios que tengamos. Algunos podrían decir. Me he alejado de Dios por eso El no me da esto o aquello. O, no estoy teniendo una relación estrecha con El, por esto me pasa esto. Claro está que nos perdemos muchos beneficios para nuestras vidas si descuidamos nuestra relación con Dios. Sin embargo, quiero que notes lo que dice la Biblia en el verso 6 sobre Zacarías y Elizabeth:Ambos eran rectos e intachables delante de Dios; obedecían todos los mandamientos y preceptos del Señor”.

Su carencia no era debido a su infidelidad hacia Dios. Ellos eran un hombre y mujer fieles a Dios, intachables y que le obedecían. Pero el verso 7 nos dice algo interesante que queremos recalcar: “Pero no tenían hijos”. Tenían una carencia. Así como tú y yo que estamos siguiendo a Dios y obedeciendo su Palabra. 

El relato no se queda allí. Está lleno de esperanza para todo aquel que está carenciendo algo hoy. Nos dice que un ángel se apareció y le dijo a Zacarías, v.13: No tengas miedo, Zacarías, pues ha sido escuchada tu oración”. Una oración que Elizabeth y Zacarías habían orado quizá por muchos años. En realidad no sabemos si la oró en ese momento. Pero era una oración que había estado delante de Dios y que al final estaba por ser contestada. Una oración con una respuesta que llegó aunque Zacarías y Elizabeth ya estaban de edad avanzada y además Elizabeth era estéril, según leimos. Dos cosas que estaban en contra de lo que pedían.

Quizá tus circumstancias te están diciendo que tú oración no será contestada. Te voy a decir algo. Al enemigo le interesa mucho que tú pierdas la fe en la oración. A El no le conviene que ores. El que tu te des por vencida es la clase de vida que Satanás quiere para tí. Una vida de derrota y sin esperanza. Quiero decirte que hay poder en la oración. Hay cosas que están sucediendo a tu favor, que quizá no puedes ver aún. Pero llegará el día cuando tus ojos mirarán lo que Dios hace y puede hacer con aquello que careces en este momento. Tu carencia desaparacerá y podrás decir juntamente como Elizabeth en el verso 25: Esto —decía ella— es obra del Señor“.

Tu carencia en estos momentos no quiere decir que Dios se ha olvidado de tí. Dios se acuerda de sus hijos y ha prometido darles lo que necesitan:¡El Señor se ha acordado de nosotros y nos bendecirá! (Salmos 115:12). A veces, nuestra espera es más larga que la de otros, lo sé. Pero hay algo que vemos en el relato de Zacarías y Elizabeth que creo te ayudará en tu espera. Su respuesta llegó en una forma sobrenatural. Algo que no todos tienen el privilegio de experimentar.

A veces podemos estar pensando que Dios está en contra nuestro y por esto se demora en contestar. No es cierto. Dios está de tu lado. Dios está a tu favor. ¿Te has puesto a pensar que hay personas a las cuales las cosas les llegan sin ninguna demora? Es más, abren la boca y tienen lo que quieren sin menor esfuerzo. A esas personas, que Dios las siga bendiciendo, gracias a Dios por su bondad. Sin embargo, tú que esperas y que sigues esperando, siéntete privilegiada. Tú eres una persona escogida para experimentar lo sobrenatural en tu vida. Para ver la mano milagrosa y sobrenatural de Dios en aquello que careces hoy, algo que no todos pueden experimentar.

El nombre “Zacarías” significa “El Señor se acuerda”. Dios no ha puesto tus peticiones en una repisa, ni se ha olvidado de ellas. Dios no te ha dado la espalda tampoco. Dios sigue obrando a tu favor. Una intervención sobrenatural está por llegar a tu vida. Persiste en la oración. No te des por vencida y confia en El. Te invito a orar la Palabra de Dios:

“Señor, a veces he pensado: “Por qué me has hecho esto”. He perdido la esperanza y pienso que tú estás en mi contra y que te has olvidado de mi petición. Sigo esperando tu respuesta y no llega. Estoy perdiendo la fe en la oración. Dame hoy una nueva esperanza. Que lo que he pensando ha sido hecho en mi contra, lo pueda ver como algo que sido hecho a mi favor. Tú solamente puedes reanimar mis fuerzas y avivar mi fe. Con sinceridad te traigo mi carencia, Señor: “No tengo ____________(llena el espacio). Necesito ver tu respuesta en mi vida pronto. No te tardes: “A ti clamo, Señor; ven pronto a mí. Atiende a mi voz cuando a ti clamo! Que suba a tu presencia mi plegaria como una ofrenda de incienso” (Salmos 141:1). Esta es mi oración hoy, en el nombre de Jesús, mi Salvador y Redentor, Amén”.

Necesitas oración? Deja tu petición aquí abajo o en este enlace: Necesito Oración

Comparte este mensaje con alguna otra persona que lo necesita hoy. Deja tu petición de oración y comentario.

FORMATOS ELECTRONICOS DE LIBROS – PROMOCION
Sigue el enlace para adquirir cualquier libro electrónico

Donación mímina: $1.99 – TIEMPO LIMITADO – Usa los enlaces directos
“De Cenizas a Belleza”  “Un Corazón Libre y Sano”  “Cicatrices
“De Cenizas a Belleza Devocionales en Audio

Llena este formulario para invitar a Noemí: Invita Noemí.

Libros impresos ~ Donación $12.00 ~ Tiempo Limitado
Para ordenarlos envia tu donación usando la foto “Paypal” abajo
Especifica el libro que desees

Para envios internacionales escribe a elrinconcitodelapaz@yahoo.com
y te daremos el valor total.

Cualquier donación se hace por medio de Paypal (foto abajo)
Tus donaciones hacen posible que este ministerio continue proveyendo sus recursos gratuitos a todo el lo que lo visita. ¡Gracias!

Para donar presiona la siguiente foto

paypaldonar

 

Anuncios

2 pensamientos en “Ora la Palabra de Dios ~ No tengas miedo, Tu oración ha sido contestada ~ #3

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s