“Nuestro Verdadero Yo” ~ Devocional: Parte #3

mediamascara¿Alguna vez has hecho algo con esperanzas de recibir algo a cambio? Hoy en dia esta forma de actuar predomina en todo lugar. Es fácil caer en esto que llamamos usar a la gente con el fin de llevar adelante nuestros propósitos. O simplemente ignorar cualquier mal comportamiento con tal de seguir llevándose bien.

Estamos siendo indoctrinados a diario en esta forma de vivir a través de la televisión, los medios sociales y la cultura. Tenemos que comprender que la manipulación es una forma de engaño. En ocasiones pensamos que si el resutlado es espiritual, no importa cuantos ingredientes manipuladores tengamos que usar. Esto no es cierto. Si hay algo que constituye fraude o engaño en parte, el Espíritu de Dios no va a estar en eso.

Podemos pensar en algunas formas de justificar nuestros comportamientos. Pero tengo que decirles claramente: “Dios nunca usa recursos carnales, mundanos o manipuladores para traer un resultado espiritual. Somos responsables de nuestros actos ante Dios.

Hemos estado haciendo devocionales titulados:  “Nuestro Verdadero Yo”. Habiamos ya hablado de dos puntos anteriormente. El punto tres es éste: Estamos llamados a trabajar con la gente y no a trabajar a la gente. Somos las hijas de Dios, no importa cuanto el resto de la gente trabaje a la gente, nosotros debemos parar de hacerlo.

Una de las formas en que podemos reconocer que estamos trabajando a la gente es preguntándonos: ¿Hay algún beneficio personal en lo que estoy haciendo? Si la respuesta es afirmativa, debo tener mucho cuidado. Debemos empezar a discernir y a caminar en sabiduría.

Otra manera de discernir si estoy usando o trabajando a la gente es ésta: ¿Hay alguna parte de insinceridad en lo que estoy haciendo? Aún si ellos no lo notan o nunca lo sepan. Por ejemplo: Si exageramos comentarios como éstos: “Oro por ti siempre”… quizá no es siempre. Por esto es mejor decir: “Ayer oré por tí” ¿comprendes? Busquemos la parte de insinceridad en aquello que estamos diciendo para que la corrijamos.

Tú y yo vivimos en el mundo de las redes sociales en donde encontramos esto a diario. La gente trabajando a la gente. ¿Conoces a alguien que siempre está queriendo ser elegida presidente? El mundo en que vivimos está enraízado con esta mentalidad, promocionar y promoverse a uno mismo. Estamos en terreno peligroso si nos dejamos llevar por esta forma de actuar.

Mucho antes que nacieran las redes sociales el autor A. W. Tozer escribió: “Las manifestaciones más groseras de estos pecados, egoísmo, exhibicionismo, auto-promoción son extrañamente tolerados en los líderes cristianos, incluso en los círculos de la ortodoxia impecable. Promoviendo a sí mismo con el pretexto de promover a Cristo es actualmente tan común que nadie se da cuenta”

Egoísmo, auto-promoción, exhibicionismo, ¡hacemos todo esto también!. En este mundo de redes sociales, y no estoy echando piedras aquí, (soy una de ellas, me gustan las redes sociales). Encontramos que esta mentalidad es prevalente. Si esta persona no eres tú, no trates de aplicar esto a tu vida. Pero si en alguna manera esto te toca, pon atención. A veces usamos a Jesús para adquirir más seguidores. Esto es peligroso, fraudulento, y no es trabajar con la gente sino trabajar a la gente.

Tenemos una población de “agarradores de talón”. Jacob fue uno de ellos. (Génesis 25:26) nos habla de esto. No queremos convertirnos en mujeres que se agarran del talón de otra que Dios está usando con poder para lograr algo que ella tiene. Esa no es la manera de adquirir la bendición de Dios en nuestras vidas. Tú tienes un llamado específico de Dios. Tu vida y la mía son un mensaje de Dios para una comunidad, para un grupo determinado en el que Dios nos va a usar.

En el hebreo la palabra “panim” significa “cara”. En el pasaje de Génesis 32:20-21 se utiliza esta palabra cinco veces. Leamos: 20 “Y añadirán: Su siervo Jacob viene detrás de nosotros. Jacob pensaba: Lo apaciguaré con los regalos que le llegarán primero, y luego me presentaré ante él; tal vez así me reciba bien. 21 De esta manera los regalos lo precedieron, pero Jacob se quedó esa noche en el campamento”.

Si estuviéramos leyendo estos versos literalmente en el hebreo, en lugar de decir: “lo apaciguaré” diríamos: “voy a cubrir su cara”. Cuando tú y yo estamos manipulando a otra persona, es como si estuviéramos poniendo una toalla sobre su cara mientras hablamos con ellos. A veces hasta podríamos cubrir sus caras con un abrazo. A veces hacemos esto con nuestros jefes. En lugar de enfrentar honestamente las situaciones, tratamos de apaciguarlos. Tratamos de cubrirles la cara.

Literamente está hablando de ese regalo que va delante de mi cara. El verso continua diciendo esto que “tal vez así me reciba bien”, literalmente dice: “a lo mejor levantará mi cara”. Leemos también que dice que “los regalos lo precedieron”. Esto en el hebreo quiere decir que “los regalos precedieron su cara”. En todo el pasaje la palabra “cara” o “en cara” se repite cinco veces. ¿Crees acaso que Jacob tenía algún temor de dar la cara? Me parece que así fue.

Lo que Dios quiere que nosotras hagamos es que tiremos la toalla que estamos poniendo en la cara de otros para apaciguarlos. Me presento ante ustedes como alguién que ha cometido muchos errores, así que comprendo muy bien esto de lo que estamos hablando.

Hay momentos en que nos preguntamos ¿por qué no nos llega la sanidad?. Eso se debe a que no queremos enfrentar o encarar aquello que traerá la sanidad. Tenemos que encararlo. ¡Encáralo!, ¡Encáralo! ¡Encáralo!

Nuestro cuarto punto es: Empieza a darle la cara bajando la cara delante de Dios. Te insisto en que busques un lugar en donde puedas estar sola con Dios. Empieza hoy. Hay alguna situación en tu casa, o con tus hijos, o en tu vida que necesita ser encarada. Empieza por ir a los pies de Jesús, traésela y luego encárala. Dile a Dios “Si te puedo dar la cara a tí, yo puedo encarar cualquier cosa”. 

En mi libro: “De Cenizas a Belleza” encontrarás un incentivo diario para vivir una vida sin fingimiento, una vida real y honesta que es la vida a la que Dios nos ha llamado. En ese libro encontrarás fundamento bíblico que te ayudará a emprender una jornada de vida cristiana auténtica como Dios la diseñó. Es una vida abundante que contagia a otros e invita a otras personas a buscar más de Dios. Adquiere tu copia hoy por una pequeña donación mínima de $7.00. Enseguida te lo enviaremos para bajar a tu computadora en formato PDF. Presiona la foto de Paypal para hacer tu donación.

Para donar presiona la siguiente foto

paypaldonar

Anuncios

2 pensamientos en ““Nuestro Verdadero Yo” ~ Devocional: Parte #3

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s