Ester ~ Una Mujer con Propósito ~ Lección #2

000ProyectoLEMAEsterpicMe encantan los cuentos de hadas con un final feliz, estoy segura que a tí también.

El otro día escuchaba a un padre junto con su hija repasar las últimas palabras de un cuento “Y vivieron felices para siempre”.

Tú y yo no nos queremos adelantar en esta historia. Nuestra historia recién empieza y tenemos mucho que aprender de Ester.

En Ester 1:1 se nos dice esto: “Aconteció en los días de Asuero, el Asuero que reinó desde la India hasta Etiopía sobre ciento veintisiete provincias”.

Las narraciones bíblicas generalmente comienzan con “Aconteció” y omiten “en los días de”. Te preguntarás: ¿Cuál es la importancia de que el libro de Ester empieza como nos dice el verso uno?

Algunos eruditos dicen que el comienzo del libro de Ester se parece al inicio de un cuento de hadas con el aura de: “Había una vez, en los días del gran y glorioso rey Asuero, rey del vasto Imperio Persa”. El libro de Ester se parece a un cuento porque relata una gran historia verdadera. El gusto de Dios por una gran historia es evidente en los pasajes narrativos que componen el 40% de la Biblia.

Abramos la Biblia y nuestra mente al libro de Ester. Aquí en las páginas sagradas de Ester, Dios inspiró a una mano humana para escribir la historia de una mujer en Su propia historia. A medida que estudiemos este libro en las siguientes semanas, Dios escribirá algo nuevo e inesperado de nuestra historia en la Suya.

Herodoto, el gran historiador griego, escribió sobre las gueras persas solo 25 años despues del reinado de Jerjes. No contamos con ninguna fuente para verificar si lo que él escribió fue exacto pero sus escritos nos dan mucha luz sobre el rey y el reino de Persia durante el “Había una vez” de Ester. Según Herodoto, el rey Asuero, no sólo era alto, moreno y atractivo, sino que era el mas alto y atractivo de los persas.

Quiero preguntarte: ¿Hay algo negativo en tu vida? o ¿Hay alguna espera que parece eterna y que te ha hecho perder la esperanza hacia algo que es importante para tí? ¿Tienes alguna razón para pensar que tú “Había una vez” hubiera podido ser de cierta forma, y ahora no podrá ser?” Repasemos las primeras palabras de Ester: “Aconteció en los días de Asuero”. Al principio vimos su semejanza con “Había una vez, en los días del grande y glorioso Asuero”. Sigamos, creo que estamos a punto de descubrir algo importante.

Cuando estudié el libro de Ester, aprendí lo siguiente: que en el hebreo las palabras usadas al principio en Ester 1:1 “wayhi bime” se encuentran cinco veces en las Escrituras. Sin excepción todas las menciones hablan de catástrofes o condena imminente. Si vives en este mundo estarás consciente que la vida no es un mar de rosas, sino que hay dificultades, momentos tristes y duros. Siempre hay algo que no sale como quisiéramos, la gente nos hiere, asistimos a funerales, nos contagiamos con algún virus, alguien nos trata mal, uno se envejece de la noche a la mañana, perdemos el trabajo, la economía del país es mala… sigue nombrando lo demás. La vida es así y no escaparemos esta realidad hasta que estemos en la presencia de Dios. Job dijo esto sobre la vida: “ ¡Qué breve es la vida, tan llena de dificultades!” (Job 14:1). No hay escapatoria. La vida es así llena de dificultades.

En mi estudio, también aprendí que en esas cinco ocasiones que se usan las palabras hebreas “wayhi bime” asociadas con catástrofes, que el final de cada historia fue feliz, pero antes de que llegue a ese final, hubo pena y dolor.

Nosotros conocemos bien la parte de pena y dolor. Mientras nos profundizamos en el estudio de Ester, espero que puedas darte cuenta que nadie esta exento de vivir vidas sin adversidades.  Jesús mismo nos dijo que en el mundo tendremos aflicción (Juan 16:33). Pero cuando encomendamos nuestras vidas a las manos y la pluma de Dios, aunque no lo veamos, El insertará nuestras vidas en Su historia, y cada una de ellas al final, serán algo digno de leerse, con un gran fin.

Leamos lo que nos dice Ester 1:1-8, (por favor lee esta porción antes de continuar leyendo). Si te gustan las fiestas te invito a asistir conmigo a una fiesta extravagante. No todas las fiestas son divertidas, algunas tienen bastante drama, pero al fin y al cabo nos garantizan un momento para pasar un buen rato. Si no estás convencida de que puedes estudiar la Biblia con un poquito de diversión voy a compartir algo que aprendí: “El libro de Ester es en todos los sentidos una historia bien escrita, para saborearla, incluso con risas. El lector que desee aprender puede combinar aquí los negocios con placer” (Beth Moore). Que éstas palabras nos ayuden a mantenernos intrigados hasta que nosotros mismos podamos estar de acuerdo con esta declaración.  Ahora alistémonos para asistir a una fiesta. En Ester encontraremos que de los diez capítulos que componen este libro, siete de ellos menciona alguna fiesta que alguién dió.

Si ya leíste los versos del 1-8, entonces estarás lista para hablar del pasaje. En el verso 3 se nos mencionan a las personas que estaban en esa fiesta que el rey Asuero habia brindado. Porsupuesto era gente muy importante, como príncipes, magistrados, los más poderosos de Persa y Media, los gobernadores y príncipes de provincias.

Grecia era el único imperio que no estaba al control de Jerjes. El quería a Grecia y para adquirirla necesitaba mucha ayuda. Según el historiador griego Herodoto, Jerjes ofreció grandes recompensas a cualquiera que lo ayudara a tomar posesión de Atenas. Los eruditos sugieren que esta fiesta que Jerjes hizo coincide con la época del gran concilio de guerra del año 483 a.C. Es aquí donde Jerjes montó una exposición de sus riquezas y de su poder durante 180 días con el fin de inspirar confianza en los persas y prepararlos para la campaña militar masiva y al final desastrosa contra Grecia… que empezó en el mismo año del banquete.

En la narración de los primeros versos, el autor toma un buen tiempo para describirnos el escenario como si fuera un camarógrafo. Si leemos los versos del 5-8 nuevamente y en forma detenida podremos observar los detalles que el autor nos da que Jerjes quiso exhibir en esta fiesta. Los persas eran famosos por tener jardínes lujosos. Es más la palabra paraíso viene de la misma palabra que se usaba para describir sus jardínes “paradeisoi”. Se dice que la mayoría de los jardínes reales persas eran como grandes parques con árboles, animales salvajes, y fuentes de aguas.

Aún en medio de tanta belleza quizá esto les recordaba derrota a los exiliados judíos que aun estaban en Susa. Según el Hebreo midrash, (la forma de interpretar la Biblia hebrea incluyendo sus tradiciones), las columnas de mármol del verso 6 eran las del templo de Salomón en Jerusalén que un siglo antes Nabucodonosor se había llevado al saquear la ciudad.

Te pregunto: ¿Haz tenido alguna experiencia en donde tu hayas asistido a una fiesta con tantos lujos que te dejó diciendo ¡Oh! o te dejó con la boca abierta? Si no has tenido la oportunidad de estar presente en un lugar así, al menos lo puedes haber visto en la televisión. El otro día veía por la televisión la casa de una cantante famosa y me dije a mí misma ¡que hermosa y que comodidad! Es más, qué afortunados los niños que están creciendo en semejante casa. No les puedo negar que en ocasiones me molesta ver tanta riqueza para una sola persona cuando otros con un 1% de esa riqueza estarían más que satisfechos.

Jerjes no ganó ni una onza de la fortuna que exhibió, la heredó de su padre Darío. Aún así el decidió exhibirlo. El verso 4 de Ester 1 nos dice esto: “y durante ciento ochenta días les mostró la enorme riqueza de su reino y la esplendorosa gloria de su majestad”. Nosotros los cristianos estamos acostumbrados a otorgar a Dios estas palabras: reino, esplendor, gloria, y majestad. El Salmo 49:4-20 (lo leerás en tu tarea) nos habla precisamente de aquellos que acumulan riquezas. Hoy dia también se enfatiza mucho la acumulación de riquezas, asi como en los tiempos del rey Asuero.

Prestemos mucha atención a lo que nos dice el Salmo 49.  En este Salmo veremos que el hacer una prioridad de amontonar riquezas es una futileza y una pérdida de tiempo. Al fin y al cabo es algo que no podremos llevarnos con nosotros. Recuerdo un chiste que escuche que se relaciona con esto. Un hombre que ténía muchas posesiones dijo que él quería contradecir a aquellos que dicen que “uno no se puede llevar sus riquezas”…Les dijo a tres de sus amigos, empezó por el primero y le dijo: Cuando yo muera, pon en mi ataúd, este reloj que es carisimo, al otro le dijo pon este oro también, y al tercer amigo le dijo toma estos millones de dólares en efectivo y ponlos allí en mi ataúd. El hombre murió y luego los tres amigos llegaron frente al ataúd. Al pasar cada uno puso aquello que su amigo dijo pusieran allí. En la recepción se reunieron los tres amigos para saber si habían cumplido con lo prometido. El primero dijo: claro que si puse el reloj, el otro dijo claro que puse el oro, y el tercero dijo: ¡Porsupuesto que puse el dinero!… Le giré un cheque por el valor que me dió…

He aprendido que hay algo que nunca será una pérdida de tiempo y esto es buscar más de Dios en mi vida y darle a El la prioridad en todo. Lo mejor que podríamos hacer es doblegar y entregar nuestros pequeños reinos a Dios y dejar que El reine en nuestras vidas. Nuestra posición delante de Dios como siervos es mucho más alta y estimada por El que cuando somos ‘reyes’ en nuestro pequeño reino. Si hay algo que podemos aprender de esta lección es otorgar a nuestro Dios el lugar que le corresponde como el Rey de nuestra vida.

Si tenemos alguna cosa que se esta exaltando en lugar de Dios, sea lo que sea, debemos traerlo a los pies de Jesús y rendírselo a El. El Señor es Grande y digno de toda nuestra alabanza y devoción. El debe ser la motivación más importante de nuestras vidas y nuestro mayor objetivo para vivir. Las riquezas y todo lo que esta vida nos ofrece es pasajero y no se compara con la grandeza de nuestro Dios. Fijémonos en lo que nos dice el Salmo 96:4-6:
4 ¡Grande es el Señor y digno de alabanza,
 más temible que todos los dioses!
5 Todos los dioses de las naciones no son nada,
      pero el Señor ha creado los cielos.
6 El esplendor y la majestad son sus heraldos;
      hay poder y belleza en su santuario.

Ester ~ Una Mujer con Propósito ~ Tarea #2

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Un pensamiento en “Ester ~ Una Mujer con Propósito ~ Lección #2

  1. INTERESANTE, SABER CUANTO ES IMPORTANTE CRECER, SE QUE DIOS ES TODO, QUE NOSOTROS DEBEMOS SER SENCILLOS, MUCHAS VECES NOS CUESTA. DIOS NOS AYUDA.
    EN CUANTO SI HAY ALGO QUE HE PERDIDO LA ESPERANZA, HACE AÑOS ORO POR UN TRASLADO EN MI TRABAJO COMO DOCENTE, LLEVO 18 AÑOS, SIGO CREYENDO, NO QUIERO DUDAR, POR ESO PIDO ORACION, Y MATERIAL PARA SEGUIR CON ALEGRIA ESPERANDO.
    APOYO EN ORACION
    BENDICIONES POR SU MINISTERIO DE ENSEÑAR

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