Recuérdame Que Mi Vida Es Un Testimonio De Tí Y No De Mí

Si en las Escrituras se mencionara quien eres tú en una sola oración gramatical, que se diría de tí? O mejor dicho qué querrías que se dijera? En 3 Juan 5-14, se hace referencia a varios hermanos con aquello que los identificaba. En el verso 9 Juan nos habla de un personaje y lo que éste hacia en la iglesia: “Le escribí algunas líneas a la iglesia, pero Diótrefes, a quien le encanta ser el primero entre ellos, no nos recibe.” En el verso 12 se habla de otro personaje: “En cuanto a Demetrio, todos dan buen testimonio de él, incluso la verdad misma” Imagínate si tu nombre se mencionara también en las Escrituras ya sea diciendo algo bueno, o algo negativo. Si esto fuera una posibilidad estaríamos con algo de miedo pienso yo, pues no sabríamos exactamente que cosa se mencionaría.

Muchos de nosotros tendriamos un poco de temor si alguién escribiera algo en la Biblia sobre quienes somos o como hemos actuado en cierta situación.  Debe llenarnos de alegría el que aún estamos vivos, y por esta razón podemos cambiar nuestros testimonios. Dios aún no ha puesto un punto final en aquello que se dirá de mi al fin de mi vida. Nadie puede asegurarnos el tiempo que tenemos por delante aquí en la tierra; por esta razón, considero que tenemos una tremenda responsabilidad de empezar desde ahora a dejar un buen testimonio, no les parece? Aún hay tiempo para cambiar lo que se diga de cada uno. Mucho mas importante aún, cual será el testimonio que Dios dirá de nuestras vidas?

Una de las verdades que el Señor me ha recordado ultimamente es que Dios nos ha hecho sus hijos para dar testimonio de quien es El. En 2 Pedro 3:8-9 se nos dice: “En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes. No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto; más bien, bendigan, porque para esto fueron llamados, para heredar una bendición.” Tú y yo hemos sido llamadas para manifestar a Jesucristo en los momentos que alguién nos trata mal. Nosotros somos mujeres que poseemos el Espíritu Santo de Dios y por esta razón podemos actuar en forma sobrenatural, algo que otros no comprenden. Fuimos llamados para esto: “Para manifestar a Cristo en nuestra manera de vivir.” Cada vez que recibo un insulto, o maltrato tengo la oportunidad de responder con una bendición como nos dice Pedro.

Hermanas queridas, tenemos la capacidad de responder manifestando a Cristo cada vez que alguien nos trata mal o insulta. Y esto no es fácil, se los digo yo, quién ha tenido mucho que aprender en esta área. Cuando vivimos en el mundo real esto sucede a menudo, hay gente que no mide lo que hace y de alguna forma nos insulta o hiere y nuestra reacción immediata es defendernos. La próxima vez que te suceda, piensa en lo que dice Pedro “Dios me ha llamado a esto: a manifestar a Cristo y dar una bendición.” Cuando podría responder con insulto o desquitándome, Dios me llama a manifestar el carácter de Jesús, a responder con una bendición! Me dirán, pero esto no es fácil, lo sé muy bien. Yo no les estaría hablando de algo que no me ha costado aprender. Es más las oportunidades para seguir practicando esto no faltan en el mundo en que vivimos. Nosotros tenemos al Espírtu Santo de Dios quien nos ayuda a obedecer a Dios. No estamos hablando de una “bendición” que decimos de labios para afuera. Tampoco hablamos de darle “una mirada santa” al que nos trató mal, si saben de lo que hablo, porque alguna vez tu también haz dado esa “mirada santa”. Recordemos que a quien representamos no es a nosotros mismos sino a Dios. “Señor, recuérdame que mi vida es un testimonio de ti y no de mi”

En la lengua hebrea hay dos palabras que se traducen bendecido o bendición. La palabra griega “macarios” que significa “bendecido” usada en el sermón del monte se refiere a un estado de bendición, es decir somos un pueblo bendecido. Esta no es la misma palabra que Pedro usa en 1 Pedro 3:8-9 que leímos anteriormente. La palabra traducida bendición que Pedro utiliza en el original griego es “eulogia” y significa algo que se dice sobre alguién, decir algo bueno sobre alguién. En este verso también se nos dice que heredaremos de Dios tambien una bendición, Pedro usa la misma palabra griega “eulogia”. Esto quiere decir que Dios también hablará bien de nosotros, nos bendecirá! Si cuando somos maltratados injustamente, podemos dar una bendición, la Biblia nos dice aquí que recibiremos una bendición de parte de Dios, que El hará lo mismo con nosotros! Dios hablará bien de nosotras! Esto debe motivarnos a responder diferente! 

No estoy hablando de aguantar abusos de ninguna índole, no se refiere a esto el verso y ustedes compreden a que me refiero. A veces tenemos que hablar la verdad con amor unos con otros, a nuestros hijos, familiares, esposo, amigas. Pero estamos hablando de aquello que nos causa querer responder con insulto, o desquitarnos en otras palabras. Nuestro llamado en estas situaciones es manifestar a Cristo, su carácter.

Cuando tenemos la oportunidad de insultar a alguién y escogemos “bendecir”, Pedro nos dice aquí que Dios también pronunciará una bendición sobre nosotros. Esta realidad revolucionó mi manera de pensar sobre como debo responder. Dios nos dice: “Te doy esta promesa, cada vez que tu bendigas a alguién, yo te bendeciré a tí” Dios va a hablar bien de tí (eulogia) y esto será aquí mismo en esta tierra, mientras estás aquí! Cuando mañana esa persona que constantemente te insulta se presenta, acuérdate,” Para esto fui llamada”, “Para esto fui llamada” y extiende una bendición. Tenemos mucho que ganar obediciendo lo que Dios quiere. Dios se ha comprometido a bendecirnos cuando nosotros hacemos esto con otros. Que Dios hable bien de mi no solo cuando termine mi jornada aquí en la tierra, sino cuando aún estoy aquí, debe ser un tremendo incentivo para responder como El quiere frente a los insultos y maltratos que enfrentamos en esta vida.

Quiero concluir con el verso de de 1 Juan 5:9: “Aceptamos el testimonio humano, pero el testimonio de Dios vale mucho más, precisamente porque es el testimonio de Dios, que él ha dado acerca de su Hijo.” Hermanas, el testimonio de Dios vale mucho más como nos dice Juan. Constantemente quiero que mi vida sea un testimonio vivo del poder de Dios para transformar vidas, pues eso ha hecho El conmigo. Que mi vida traiga gloria a El y no tener ninguna ganancia para mí. Lo que El diga de Noemí vale más que cualquier cosa para mí. Señor… “Recuérdame que mi vida es un testimonio de tí y no de mí”

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Un pensamiento en “Recuérdame Que Mi Vida Es Un Testimonio De Tí Y No De Mí

  1. Gracias por este blog, fue de mucha bendición leerlo ya que contesto mi duda acerca de como dar un buen testimonio y el hecho de que debemos ser un testimonio vivo del poder de Dios. Que Dios te bendiga Normi.

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